Mostrando entradas con la etiqueta Ecuador. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ecuador. Mostrar todas las entradas

miércoles, 19 de agosto de 2009

ECUADOR: Plan permite estudiar a 1.500 presos


El Telégrafo 17 de agosto del 2009.



Los adolescentes en conflicto con la ley y aislados en los CAI serán los principales beneficiados con este proyecto.
Mediante elservicio de Internet los reos pueden recibir cursos de formación a distancia


Al menos 60 centros de rehabilitación social del país (instituciones carcelarias y de atención de adolescentes infractores) tendrán el servicio de Internet, lo cual permitirá que cientos de internos culminen los estudios de bachillerato en la modalidad a distancia.

Esta iniciativa, informó Fabián Sáenz, director del Fondo de Desarrollo de las Telecomunicaciones (Fodetel), parte de la Secretaría Nacional de Telecomunicaciones (Senatel), se inició el 31 de julio, a través de un convenio tripartito entre el organismo estatal, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos y la Dirección Nacional de Rehabilitación Social (DNRS).

El proyecto de conectividad, según el funcionario, estará totalmente implementado a finales de 2010 y también contempla la posibilidad de que las universidades dicten talleres prácticos y tutorías sobre el uso de la tecnología y el desarrollo de oficios o artes.

Sáenz explicó que la educación a distancia, a través de Internet, será uno de los mayores beneficios para las personas que permanecen recluidas en estos lugares.

Asimismo, indicó que el convenio viabiliza que el Fodetel administre las señales y facilite el acceso por Internet a todos los equipos de información en los centros.

Ximena Costales, subsecretaria de Rehabilitación Social, explicó que los menores en conflictos con la ley, aislados en los Centros de Adolescentes Infractores (CAI) tendrán acceso a las tutorías, por medio de un programa denominado “Voluntad”, impulsado por el Ministerio de Educación y la Fundación Virtual Iberoamericana (Fuvia).

Esta entidad, desde el 2002, presta servicios en el país, a través del asesoramiento, promoción y desarrollo de proyectos de educación en Línea (e-Learning), desarrollado en servicios web. Además, ofrece alojamiento de cursos en línea en su plataforma educativa de aula virtual.

Costales informó que hasta el momento 1.500 personas privadas de libertad (PPL) de los centros de rehabilitación se han inscrito en los cursos, ya sea de alfabetización, primaria o ciclo básico.

Paralelamente, el Ministerio de Educación, como miembro del Consejo Nacional de Rehabilitación Social, impulsa un programa de tutorías, en el que los instructores acuden a los centros para, junto con los internos, realizar un seguimiento de los estudios personalizados, ya que, indicó Costales, los casos en los PPL son muy heterogéneos.

“Algunos de ellos están por poco tiempo, hay de diferentes edades y con diversos niveles de escolaridad, y por esa complejidad se ha definido hacer el trabajo semipresencial”, explicó la funcionaria.

Romeo Silva, principal de la Dirección Nacional de Rehabilitación Social, dijo que los recursos para realizar el proyecto provienen del ministerio correspondiente, es decir, cada Secretaría tiene su responsabilidad, ya sea el área de Salud, Trabajo, Educación, en una perspectiva en la que el Estado está actuando por primera vez en esos espacios.

Néstor Arbito, ministro de Justicia y Derechos Humanos, manifestó que con la intención de modificar o reforzar el proyecto, se lo revisará con los representantes del recientemente creado Ministerio de Telecomunicaciones.

Sin embargo, señaló que actualmente se lo ejecuta, a través de la Corporación Nacional de Telecomunicaciones (CNT), entidad estatal.

La idea, según Arbito, es mejorar el convenio y subirlo de nivel ministerial, por lo que en los próximos días conversará con Jorge Glass, titular de la Secretaría de Telecomunicaciones.

“Una vez que se tenga habilitado el enlace de Internet su uso será tanto interno como externo, es decir público y privado, se complementará con la educación primaria, secundaria y universitaria técnica a distancia”, informó Arbito.
Sistema enlazará a penitenciarías
Ximena Costales, subsecretaria de Rehabilitación Social, informó que se implementa a nivel nacional el Sistema de Información General Penitenciaria (Sigpen), con el propósito de que, a través de los datos que ingresen diariamente de los departamentos técnicos de las cárceles, se tenga una veeduría y un control directo desde el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.

La funcionaria explicó que el Sigpen funciona en una plataforma informática operativa en Internet, en la que se tiene la información inherente a los internos y al área administrativa de los 36 reclusorios del país.

El sistema informático comenzó a funcionar en Azogues, en el Centro de Rehabilitación Social de Mujeres de Quito, El Inca; en Esmeraldas y en Latacunga.

Costales agregó que en Santo Domingo de los Tsáchilas existe un enlace de datos y en Archidona (provincia de Napo) está instalado el cable estructurado, pero aún no hay señal.

El sistema, explicó Costales, no solo es de uso administrativo sino también orientador, ya que con él se pueden fijar políticas específicas para algunos temas.

Además, se conocerá el número de enfermos y discapacitados, internos en prelibertad, la descripción de sus capacidades laborales y habilidades o destrezas que tengan las personas, etc.

lunes, 25 de mayo de 2009

Ecuador: Instrucción fiscal se ajusta con reforma

El Telégrafo - Ecuador
19 de mayo de 2009


En la audiencia de formulación de cargos el fiscal señala el plazo que tomará para emitir su dictamen.
Ratificando el principio de oralidad que promulga la Ley Reformatoria al Código de Procedimiento Penal (CPP), vigente desde el 24 de marzo, los fiscales resuelven iniciar la instrucción fiscal y señalan el plazo en que entregarán el dictamen, que dependiendo de las circunstancias de la infracción, puede ser hasta en 30 ó 90 días.
Antes de la reforma, la instrucción tardaba 90 días, ahora, con la modificación, el fiscal puede indicar el tiempo que se demorará en recolectar los elementos de convicción para que las partes puedan ejercer su derecho a la defensa.
En los casos de delitos flagrantes, según señala la ley, la instrucción demorará 30 días, con el ánimo de no desperdiciar 60 más, como estaba estipulado, ya que, en los delitos flagrantes, la investigación es mucho más sencilla, sostiene el ex ministro fiscal del Guayas (e), Jorge Blum Carcelén.
La otra modalidad (de 90 días) continúa como antes. Esta se origina luego de la indagación previa que concluye con el pedido de convocatoria, que hace el fiscal, a una audiencia de formulación de cargos.
Washington Pesántez Muñoz, fiscal general del Estado, considera que los plazos establecidos en la ley -antes de la reforma- fueron fatales para los fiscales, “pero no para los jueces, porque estos, bajo el argumento de que tramitan una gran cantidad de procesos penales, no los despachaban oportunamente”, cuestiona.
Cita como ejemplo que el fiscal -antes de la reforma- no podía pasarse de los 90 días de la instrucción, porque de lo contrario era sancionado. Sin embargo, los días que se establecen para que se sustente un recurso en la Corte, en el sistema adscrito, nunca es observado, destaca.
“Un simple recurso de apelación tiene un promedio de duración de 5 meses y medio.Entonces, ¿cómo no esperar que caduque la prisión preventiva, cuando la ley decía que en 15 días debían sustanciarlo de manera escrita?”, sostiene.
Pesántez dice que la ventaja de la audiencia de formulación de cargos es que las partes pueden ponerse de acuerdo, e incluso el fiscal puede evaluar el caso y anunciar el tiempo que tardará en presentar el dictamen, ya sea acusatorio, absolutorio o mixto.
“Si hay un delito que se puede investigar y presentar el dictamen en 3 ó 4 semanas se lo comunicará al juez, aunque esto conlleve a que alguien no esté de acuerdo. La entrega ágil de la instrucción fiscal finalizada ayuda a agilizar el proceso y evita las consecuencias nefastas de la prolongación, que es la caducidad de la prisión preventiva”, asevera.
El abogado Jorge Arteaga dice que el trabajo de los fiscales no solo se debe enfocar en buscar responsabilidad al imputado, sino también, cuando hay méritos, en exculparlo y no acusarlo.
Arteaga hace esa declaración en virtud de que en su trabajo le ha tocado participar en algunas audiencias, en las cuales “el fiscal se ensaña con el detenido sin justificación alguna”, ya que las pruebas son documentales y testimoniales, y por una simple denuncia, que ni siquiera es del ofendido, dicta instrucción y solicita medidas cautelares.
El jurista explica que en 90 días (tres meses) se debe dar por concluida la instrucción fiscal, comunicar al juez que conoce el caso y emitir un dictamen. Si el fiscal no cumple esos requerimientos, el juez debe comunicarle al fiscal que se da por cerrada la instrucción y que emita el dictamen dentro de los próximos seis días.
Si no lo hace, el fiscal es sancionado y el juez le otorga seis días más, a pesar de que el Código de Procedimiento Penal (CPP) señala que todos los actos procesales realizados después de los 90 días tienen valor alguno.
Arteaga enfatiza que la disposición está ratificada en la Constitución de 2008. Sin embargo, dice que en la casi totalidad de las audiencias orales de formulación de cargos, el fiscal solicita la prisión preventiva junto con la iniciación del juicio.
Jorge Blum, coordinador de la Unidad de Misceláneos de la Fiscalía del Guayas, señala que en la audiencia de formulación de cargos, le corresponde a la Fiscalía ejercer una imputación a determinada persona que se presume cometió un delito.
Agrega que esa audiencia y en el decurso de la instrucción, se puede solicitar medidas alternativas al procedimiento; es decir, salidas como el procedimiento abreviado o simplificado, con el que se ahorra tiempo, desgaste físico extraordinario y que acelera las causas penales hasta que se obtengan sentencias para aquellas personas que aceptan su participación en el hecho delictivo.
La reforma brinda la posibilidad de que si el ofendido considera pertinente, puede solicitar al fiscal la conversión de la acción y el procesado puede pedir la aplicación del procedimiento abreviado.
Explica Blum que el procedimiento abreviado, que contempla el articulado, consiste en que el procesado acepta su responsabilidad y conviene con el fiscal, en determinada pena, para pasar directamente del inicio de la instrucción a la etapa del juicio.
Asimismo, dice que en el artículo 221 del CPP se cita que en cuanto aparezcan, en el proceso, datos que hagan presumir la autoría o participación de otra persona en el hecho objeto de la instrucción, el fiscal puede formular la nueva imputación.
En esos casos, la etapa de instrucción se mantendrá abierta por un plazo máximo de hasta treinta días adicionales, contados a partir de la notificación con esa resolución al nuevo procesado o al defensor público designado por el juez de garantías penales.
En la audiencia preparatoria de juicio, llamada antes de la reforma, audiencia preliminar, se emite el dictamen y si el juez considera, dicta el auto de llamamiento a juicio al o los imputados, mientras que el fiscal anuncia las pruebas que presentará en la audiencia de juzgamiento, en los tribunales de garantías penales.
Con respecto a las sanciones, Blum explica que el juez le da seis días más, a partir del tiempo que señaló el fiscal para entregar el dictamen. Asimismo, hay un supervisor en la Fiscalía que controla esos tiempos. “La sanción puede ser administrativa y hasta con destitución; también sanciones de orden procesal que obligan al fiscal a hacer el dictamen o lo cambian y ponen a otro agente para que lo haga”.

Expedientes judiciales se quedan en el olvido
La falta de sustento legal impide que el CJ dé trámite a las quejas y denuncias contra los servidores.
La falta de sustentación de las denuncias en contra de empleados y funcionarios judiciales, que llegan a la Unidad de Control Disciplinario del Consejo de la Judicatura (CJ), es la causa principal para que ese organismo de control de la Función Judicial, en muchos de esos casos, no pueda aplicar sanciones.
Para el director de ese organismo, Rodrigo Aulestia, el problema es que las personas confunden a la Unidad con una oficina de quejas.
Explica que si la denuncia está completa, a los tres días se le pide a la persona que la presentó que acuda a reconocer la firma; pero en la mayoría de casos no lo hacen y si este procedimiento no se cumple no queda otra alternativa que archivar la denuncia.
Sin embargo, si los argumentos son sólidos, pese a que no la reconocen, el CJ realiza la investigación de oficio.
En muchos casos -dice Aulestia- las denuncias no cuentan con los suficientes argumentos para el trámite por lo que se les solicita, a los denunciantes, mayor sustento, pero en ocasiones ese proceso no llega a concretarse, porque las personas no cumplen con el requerimiento.
Aclara que ese procedimiento se debe cumplir, porque no se puede violar el debido proceso para resolver las denuncias y quejas. “No pueden presentar denuncias y dejar al Consejo que haga la investigación; primero, porque el organismo no cuenta con la logística ni personal necesario para esta tarea”, subrayó.
La Unidad de Control Disciplinario que se constituyó como un órgano transitorio dependiente del pleno del CJ, tiene a su cargo la tramitación e investigación de los sumarios disciplinarios iniciados en contra de los servidores judiciales y forma parte de una serie de normas para el ejercicio del Control Disciplinario expedido por el CJ, para el período de transición.
Aulestia asegura que el CJ tuvo que resolver y crear varias normas para tratar de salir de problemas, porque llegó un momento en el que no sabíamos qué pasaba con las quejas, las que estaban pendientes y el trámite que se les iba a dar.
Alemania Centeno, directora provincial del Consejo de la Judicatura en Guayas, dice que en la actualidad los expedientes no necesariamente tienen que ir a Quito para obtener una resolución, sino que también son despechados desde Guayaquil.
“En el tema de sanciones tenemos la potestad de aplicarlo aquí, lo único que se conoce en la capital son las destituciones”, aclara.
Dice que entre las sanciones más comunes está la suspensión de funciones (de 15 a 30 días), multas y llamados de atención por escrito.
Comenta que el principal motivo para presentar una queja es que siempre hay una parte que no está contenta con la resolución de los jueces.
Esto se da -asegura- porque los abogados no aprenden a litigar en otras instancias.
“Ellos tienen la facultad de apelar la resolución a la segunda instancia, pero prefieren poner la queja porque es la opción más fácil para ellos”, acota la funcionaria.
Otro de los problemas para despachar los expedientes se da, indica Aulestia, porque las personas optan por poner la denuncia o queja en cualquier parte sin tomar en cuenta que es necesario que sean presentadas en las jurisdicciones de los funcionarios judiciales que presuntamente cometieron la ilegalidad.
Según el Código Orgánico de la Función Judicial, el trámite se lo debe presentar en dos formas: como queja o como denuncia.
Para el ex magistrado de la ex Corte Suprema de Justicia, Ramiro Román, no es un justificativo el hecho de que las personas no sustenten sus denuncias, pues la obligación del funcionario judicial es seguir el debido proceso y determinar para bien o para mal el fin de la investigación.
Según Román existen trampas en el principio de legalidad, pues se establece un trámite pero no se explica que sigue después de eso, de manera que si el trámite no continúa la denuncia se archiva.
“Si queremos vivir en un Estado democrático se tienen que terminar los procesos, porque si no los organismo se vuelven vagos, el CJ no puede tener 1.000 denuncias y tramitar solo 8; entonces, para qué existe el CJ. Por ello es necesario que la autoridad se vea obligada a continuar la investigación, hacer las notificaciones, permitir que los funcionarios cuestionados se defiendan y terminar esa investigación para bien o para mal”, argumentó.

La Justicia busca interconexión
El objetivo de este sistema es reducir el tiempo del procesamiento de las denuncias.
En 30 días, las fiscalías y las judicaturas penales estarán interconectadas mediante un sistema informático, que paulatinamente se ampliará a la Policía Judicial, comisarías y todas las dependencias de justicia, a fin de agilizar los procesos. La resolución fue adoptada ayer por a Comisión de Coordinación Interinstitucional para la Implementación del Sistema Procesal Penal, que lo integran el presidente de la Corte Nacional de Justicia, el Ministro Fiscal General, el Ministro de Gobierno, el Ministro de Justicia y Derechos Humanos, el Director Nacional de la Policía Judicial, el Defensor Público Nacional, y el Secretario Jurídico de la Presidencia.
Según informó el ministro de Justicia, Néstor Arbito, el objetivo de este sistema que comenzará por las cinco ciudades con mayor carga procesal penal, entre las que se encuentran Quito y Guayaquil es reducir el tiempo del procesamiento de las denuncias.
“La idea es llegar a informatizar el 100 por ciento de dependencias judiciales, de Fiscalía y de la Policía Judicial; es decir, todo el engranaje que compone el sistema de justicia penal”, manifestó, al tiempo de señalar que se pretende, en una primera fase, agilizar la recepción de denuncias y el inicio de todo el proceso penal, por lo que el ciudadano “ya no tendrá que ir de puerta en puerta para presentar su denuncia sino que al activar cualquier ente del sistema, llámese Policía o Fiscalía, se pueda activar e iniciar el proceso… Además, se indica a la persona responsable o entidad responsable para que pueda continuar haciendo su trabajo”.
Otro tema que fue abordado, informó Arbito, fue la respuesta y reacción de las instituciones judiciales sobre los hechos aislados de linchamientos y ajusticiamiento por mano propia que se han dado en el país. “Esto lo rechazamos tajantemente”.
Todas las instituciones reunidas señalaron que no se permitirá la impunidad en estos hechos. “La Fiscalía y Policía Judicial han tomado acciones concretas, se han realizado las investigaciones, las instrucciones respectivas, pero esta es una reacción concreta como instituciones”, dijo, al subrayar que el Estado de derecho está vigente en el Ecuador.

Ecuador: 12 juzgados para despachar causas de niñez

EL TELÉGRAFO - Ecuador
20-05-2009



El lunes empieza la atención en Guayas, con la incorporación de siete judicaturas.
A partir del lunes, los cinco juzgados de la Niñez y Adolescencia de Guayaquil, que estaban en el edificio de la Corte de Justicia del Guayas (calles Quito y 9 de Octubre) funcionarán, junto con los siete recientemente designados, en otras instalaciones.
El edificio ubicado en las calles Sucre y Malecón es el lugar destinado para la reubicación de esos despachos judiciales, que -en la actualidad- mantienen parcialmente suspendida la atención al público debido a que se realiza un inventario.
Se habilitarán esas áreas en el otro inmueble, con el fin de incorporar al sistema de justicia los siete nuevos juzgados de la Niñez, incrementando a 12 el número actual.
Karina Peralta, viceministra del Ministerio de Justicia, manifestó que alrededor de 8 mil dólares mensuales costará el alquiler del inmueble, que cuenta con cinco pisos y dos locales comerciales.
Peralta aseguró que serán once las judicaturas habilitadas en ese centro debido a que la Fiscalía del Guayas solicitó que el juzgado de Flagrancia (recientemente creado) funcione en esas instalaciones
Alemania Centeno, directora provincial del Consejo de la Judicatura (CJ), comentó que “el espacio físico para la reubicación está casi listo, solo faltan ciertas adecuaciones que se harán en el transcurso de la semana”.
El área que se ocupe será provisional hasta que termine el proceso de compra del edificio anexo al ex banco del Progreso, ubicado en la calle Primero de Mayo, entre Quito y Pedro Moncayo. La estructura será comprada por el CJ. Se prevé un costo aproximado de US$ 950.000.
Centeno explicó que la adquisición del inmueble será para uso exclusivo de los juzgados de la Niñez, con el fin de contar con espacios propios y no alquilados, como es el caso de las actuales áreas donde se mudarán y funcionarán desde la próxima semana.
No obstante, comentó que el edificio de las calles Sucre y Malecón se lo ha readecuado modestamente para que su funcionamiento sea el más apropiado durante este año.
Dijo que el cambio se da porque se incrementaron siete juzgados más y porque el área donde funcionaban hasta ayer, en el Palacio de Justicia, será remodelada para que entren en funcionamiento los nuevos tribunales de garantías penales.
“Esto es algo que tanto necesitamos en el sector de la justicia”, añadió, tras acotar que los trabajos para la remodelación de los nuevos tribunales iniciarían una vez que las áreas utilizadas por los juzgados de la Niñez estén desocupadas.
Durante esta semana esos despachos atienden solo trámites de importancia. Tal es así que no se despachan procesos, excepto boletas de libertad y detenciones indebidas. “Esas son cuestiones que hay que atenderlas de urgencia”.
Los juzgados cerraron sus puertas al público entre viernes y lunes debido a que se encuentran en inventario por el traslado que se espera realizas este fin de semana.

Ecuador: Apuesta por agilizar los procesos penales

Miercoles 20 de mayo de 2009
EL COMERCIO- Ecuador

Apuesta para agilizar los procesos penales
Los juzgados y fiscalías estarán unidos por un sistema informático.
Los juzgados y fiscalías estarán unidos por un sistema informático. El Ministerio de Justicia, el Consejo de la Judicatura, la Fiscalía y la Policía se reunieron ayer para informar sobre los avances del proceso de coordinación interinstitucional.
Uno de los cambios será reducir el tiempo de las diligencias entre los fiscales y los jueces. Para cumplir ese objetivo se instalará un sistema informático para el conocimiento inmediato de denuncias y desestimaciones de casos penales.
Según el ministro de Justicia, Néstor Arbito (corbata amarilla en la foto), ese programa se instalará hasta finales de año en Pichincha, Guayas, Azuay y Manabí, donde se registra la mayor carga de casos de delitos a escala nacional. Luego se extenderá al resto del país.
Xavier Arosemena (terno gris en la foto), presidente del Consejo de la Judicatura, explicó que eso ayudará al trámite de los casos, pero que se deben mejorar las condiciones laborales de los jueces.
En ese sentido, pidió que se incremente el presupuesto destinado a la Función Judicial. En tanto, Arbito anunció que se crearán nuevos tribunales para aliviar la carga que tienen los actuales judiciales.