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jueves, 17 de septiembre de 2009

EL SALVADOR: En marcha reforma del sistema penitenciario


Moreno explica los objetivos de la “Carretera de Oportunidades”


Douglas Moreno, Director de Centros Penales. Foto Diario Co Latino/Rosa Campos


Beatriz Castillo
Redacción Diario Co Latino

La crisis al interior del sistema carcelario en el país es grave, según lo explica el director Douglas Moreno. Sin embargo, la nueva administración impulsa “Carretera de Oportunidades”, un proyecto que busca industrializar el sistema, darle orden y reducir el hacinamiento en los 19 centros de resguardo.

- Existe una población de más de 20 mil reos, ¿cuál va a ser el modelo o las políticas que se van implementar para buscar la readaptación y la reinserción?
En primer lugar, voy a enfocarme que la solución (al problema de la sobrepoblación) no se construye desde el sistema, pero hay cosas que nos competen a nosotros y otras que no nos competen, como es el hecho que más personas delincan y hayan más capturas por la efectividad en la actividad policial. Nosotros hemos encontrado un proceso crítico de más de 20 mil personas dentro de la cárcel, eso no solo debería ser para medir la efectividad policial, debería ser preocupante para el país.

Lo que urge ahorita es una serie de programas sociales y económicos, porque es vergonzoso encontrar más de 21 personas en el sistema carcelario. Hoy que tenemos el problema, nos toca idear una estrategia en la cual hemos contratado un equipo especial que va a construir las propuestas para los jueces con respecto a las medias penas y a los terceras partes de la pena, para aquellas personas que puedan entrar en libertad condicional.

Esto tiene que ser bien escogido porque son personas en tercera edad, personas enfermas y luego hay personas que no necesitan estar más detenidas y podrían entrar en libertad condicional. Más o menos tenemos el consenso de 3 mil a 3 mil 500, que podrían entrar en el proceso de planteamiento hacia los jueces.

- Los que se pueden acoger…
Que se pueden acoger bajo ese estatus de libertad condicional, y esa es la diferencia que tenemos que hacer. Nosotros no vamos a poner libre a nadie, nosotros proponemos al juez que hay condiciones y que ellos consideren si la libertad condicional procede; en tal sentido los jueces decidirán si otorgan la libertad o no.

- ¿En cuánto tiempo van a tener ese diagnóstico?
El diagnóstico ya ésta, hoy los equipos que se han contratado es para que en los próximos tres meses pasen estas propuestas.

- Uno de los problemas en los últimos años en el sistema es el ocio carcelario. ¿Cómo van a combatirlo?
Primero, tratar el hacinamiento, no podés procurar ocupación, si no tratás el hacinamiento primero. Vamos a tratar el hacinamiento y mientras esto se va evacuando, paralelo se impulsará las un mil actividades ocupacionales que podamos diseñar a través de los equipos como programas. Pero le estamos apostando a que las cárceles deben de tener un trabajo de carácter industrial, debe de salir una producción de carácter industrial, eso las hace diferentes a la visión de trabajos ocupacionales; esa es una cosa valiosa, pero la cárcel debe de ser industrial.

- ¿Ese es el rostro que ustedes quieren darle?


- ¿Hay proyectos para industrializar?
Estamos analizando una propuesta, que el señor Presidente con la Primera Dama están viendo si es factible todavía, para ver si Brasil nos puede proporcionar la técnica y el equipo para la elaboración de pelotas, pero solo es una propuesta y el señor presidente está viendo que factible puede ser. También queremos ver con la Embajada de Taiwán si podemos trabajar en cultivos en espacios pequeños, pero, tiene que ser siempre a nivel grande, no puede ser una cosita artesanal.

- Pero, ¿los talleres no quedarían al margen de estos proyectos de rehabilitación?
Para nada. Incluso, esos talleres pueden seguir sirviendo, pero no deja de ser muy poco, muy artesanal y lo que queremos es llegar a una proyección industrial.

- ¿Eso busca “Carretera de Oportunidades”?
Con justicia y seguridad, son cinco líneas estratégicas dadas por el plan de Paz Social diseñado en 2007, y en base a esas cinco líneas hemos diseñado 26 estrategias. Si tu consultas nuestro programa de gobierno te dice que se diseñarán estrategias brindando un trato especial, con respecto a la dignidad humana de la persona infractora, reduciendo al mínimo su deterioro y facilitando su inserción social por medio de un proceso de reconocimiento, reconciliación, reparación.

- ¿Ustedes están conscientes del problema que han encontrado?, porque se habla de estructuras criminales que están planificando homicidios, secuestros y extorsiones.
Estamos tan conscientes que cuando se les escaparon (bartolinas del Centro Judicial Isidro Menéndez) en diciembre (2008) 12 pandilleros y el 13 (líder de pandillas); luego las declaraciones de que el FBI tenía información de que el 13 había ordenado desde Zacatecoluca homicidios; entonces, se imaginaran cómo ha estado ésta situación desde hace tiempo. Porque si se podía ordenar eso desde Zacatecoluca, quería decir que tenemos un grave problema de corrupción.

- ¿Cómo se va combatir esa corrupción?
Depurando. Vamos a tener que depurar fuertemente el sistema penitenciario.

- ¿Ya hay un plan estratégico?
Sí. Sabemos que hay buenos elementos que han defendido, han apoyado y trabajado fuertemente en el sistema. Pero, definitivamente estamos encontrando que hay una corrupción fuerte de cierta parte del personal y que habrá que combatirla.

- ¿Cómo dejó la administración pasada el sistema?
Muy mal. No hay un sistema penitenciario, lo que se tiene es un bloque de 19 cárceles, de las cuales 7 están para pandilleros, una especial en Metapán, Zacatecoluca de Máxima Seguridad, quedan 10. No hay un sistema. Ha existido un pésimo manejo.

- En el tema de infraestructura, ¿cuál será la apuesta?
Vamos a formar los patronatos por centro penal, la sociedad civil tiene que participar, porque se tiene una mala infraestructura, no se ha invertido nada.

- ¿Cómo funcionará este patronato?
Tenemos mucha sociedad civil (iglesias, empresas, ONG con proyectos que se ejecutan en las cárceles) que está trabajando bajo sus propios esfuerzos en una forma desorganizada, y la forma de organizarlos es a través del patronato.

- ¿Habrán más centros penales de máxima seguridad?
Vamos a seguir con los centros que habían quedado construidos como es Izalco que es muy grandes y la ampliación de Zacatecoluca que se va a seguir, porque en un 80% esta próximo a terminarse. Pero hoy por hoy, no hay plata para eso, nosotros le apostamos más a trabajar en los programas y en reducir el hacinamiento. A trabajar más a fuera de la cárcel, porque si no, nos vamos a convertir en lo que hemos sido en los últimos 20 años: un diseño de multiplicidad de capturas que terminan en la cárcel, y no logramos darle tratamiento debido, y tenemos un colapso del sistema.

- ¿Cuánto necesita para echar andar los proyectos de Carretera de Oportunidades, infraestructura, mejorar la tecnología?
12 millones de dólares, ya empezaron a llegar algunas donaciones. En ese aspecto sabemos que lo de seguridad (en penales) está asegurado, lo de los programas de rehabilitación es lo que vamos hacer con los patronatos, esa plata saldrá de los patronatos, esa será la estrategia. Yo veo muy buena voluntad en las iglesias. La infraestructura tendrá que enfrentarla el Estado

- ¿Cómo será la inversión en tecnología?
Desde los famosos bloqueadores hasta el escaneo de cavidades es estratégico, porque no le tocaríamos ni un pelo a las personas, esta es tecnología en forma computarizada. Puertas escaneadoras y cámaras también, aspectos que hemos denominado protocolos de seguridad especializados.

- ¿En qué penales se estaría trabajando primero, en el tema se seguridad?
Zacatecoluca, Ciudad Barrios, Gotera, Izalco y Mariona, los más grandes.

- Se ha estado manejando mucho el tema del traslado del Sirra y la investigación que existe sobre su supuesta participación en dos secuestros, y posterior asesinato de dos mujeres…
La policía está haciendo sus investigaciones, yo creería que una investigación no debería de revelar varias cosas, porque mientras no ha reunido varias pruebas se puede poner en riesgo la investigación. Nosotros estamos desarrollando una investigación con respecto a lo que pudo haber pasado, pero no la estamos manejando públicamente.

miércoles, 12 de agosto de 2009

URUGUAY: Centro Nacional de Rehabilitación Social (CNR)

Crio. (PE)(CP) Psic. Diana Noy López
SUB-DIRECTORA DE INTERVENCIONES TÉCNICAS


¿Qué es el CNR? El 31 de julio de 2002 se inauguró el Centro Nacional de Rehabilitación, concebido como una instancia de transición hacia el egreso, de preparación para la vida en libertad, enmarcado dentro del sistema progresivo de aplicación de la pena privativa de libertad, sus objetivos son:
- Disminuir la tasa de reincidencia
- Incrementar los recursos personales de los internos
- Reducir al máximo sus conductas negativas.
- Favorecer que los programas tengan continuidad y generalización en la comunidad
- Desarrollar una intervención educativa y prosocial en el más riguroso respeto de los Derechos Humanos de los involucrados.
¿A quiénes va dirigido? A jóvenes varones infractores de la Ley Penal, entre 18 y 34 años de edad. Provenientes del sistema penitenciario nacional. Mediante voluntariedad expresa de participar de un proceso de preselección e ingreso, diagnóstico y construcción del plan individual de trabajo.
¿Dónde está ubicado? El CNR funciona en las instalaciones del Ex Hospital Musto, ubicado en Cno. Carlos A. López s/n, entre Av. E. Garzón y Pororó.
El personal del Centro está constituido por técnicos, administrativos, personal de salud y de seguridad en tareas ejecutivas. Los cargos de dirección, técnicos y educadores, fueron provistos por concurso público en el año 2005 al pasar a depender del Ministerio del Interior.
Proceso de selección
El procedimiento consiste en algunas etapas: 1) se realiza una solicitud de ingreso; 2) se estudia la situación jurídica (no pueden quedarle más de 4 años de privación de libertad); 3) se le realiza una entrevista en el Establecimiento donde está alojado; 4) se evalúan las entrevistas; 5) se realiza una entrevista familiar. También se reciben solicitudes de ingreso presentadas por familiares, notas de internos, instituciones sociales, abogados defensores o jueces penales.
¿Cómo se los prepara para la vida en libertad? Dentro de los objetivos del Centro, puede decirse que es un deber que los programas se desarrollen en estrecho contacto con la comunidad. Las acciones de reinserción se sustentan en una cercana vinculación con lo familiar, cultural y laboral, con el mundo externo. Por eso, dentro de lo posible no sólo se realizan trabajos para el barrio (vecinos, escuelas, etc.) sino que se estimula y orienta también un relacionamiento con otras instituciones, así como organizaciones barriales y del Estado.
¿Qué ocurre cuando la persona egresa? Se ha comenzado un trabajo que intenta mantener una referencia con el egresado durante el primer año de libertad. En algunos casos no es necesario mantener una asiduidad en la presencia, ellos mismos buscan al referente Institucional, en otros casos se los va a buscar y en otros se interviene desde el momento del egreso. En lo posible se intenta establecer de antemano una “Hoja de ruta” o Plan de Trabajo para el egreso, pero no es posible siempre, ya que no se sabe con exactitud salvo algunos casos la fecha en que la persona egresará. A partir de que se define una situación de Proyecto de Egreso, dicho Componente dentro del CNR comienza a intervenir con otra perspectiva, la de facilitar oportunidades de contacto con el mundo del empleo, los emprendimientos productivos y la dimensión social.

Dentro de las dificultades más grandes que se encuentran en la vida en libertad:
1) el núcleo familiar: puede que no siempre “se esté esperando el regreso de la persona”. Esto tiene que ver con que las familias no han logrado estabilizarse desde que la persona cayó privada de libertad, por ello, aún no hay un lugar para él, a veces ni siquiera una cama.
2) el barrio ha cambiado, el consumo de cualquier sustancia adictiva es mayor que hace 5 años (más o menos el tiempo que un joven pasa privado de libertad por rapiña, por ejemplo).
3) adaptarse nuevamente a vivir con un grupo familiar en los que en su mayoría la que gobierna es una mujer, hay hermanos/as de diferentes edades. Si bien se extraña a la familia luego se extraña no vivir con jóvenes varones de su misma edad aproximadamente, en un momento evolutivo donde los grupos de pares tienen tanta importancia.
4) no hay trabajo sobre todo para aquel que no puede justificar en su currículum 5 años de ausencias de no trabajo y de si encierro.
5) las responsabilidades: luego de pasada la “luna de miel” todos/as se reconcilian con el liberado, pero llega un momento en que tiene que aportar a la olla y las obligaciones económicas del hogar. Allí comienza la presión y la demanda de las familias, hasta ahora el joven tuvo un peculio (sueldo por llamarlo de alguna manera) que se paga en la cárcel, mal o bien, tuvo agua, luz y comida. Ahora tiene que pagar por ellas.
El CNR acompaña en la medida de lo posible intenta que aquellos que han tenido un muy buen desempeño accedan a una plaza laboral para cuando estén en libertad y a veces en lo posible ocupan dicha pasantía desde que están en el internado.
Algunos países extienden la ayuda económica por un tiempo por lo menos un año después de obtenida la libertad.
Hemos tenido casos que nos han pedido volver al CNR a vivir y/o trabajar, nos dicen que se sienten seguros allí. Otros al comienzo llaman para charlar, otros nos visitan, algunos vuelven a caer en el delito pero casi siempre luego de un período de consumo de sustancias adictivas.
Para los jóvenes hay respuestas posibles, hoy no son suficientes. Hoy se puede justificar este desconcertante estado de situación, ya sea por los cambios vertiginosos en lo social, por el poco tiempo que le dedicamos a los niños/as o cualquier otra respuesta y además sabemos que somatizan sus tensiones desembocando en cuadros clínicos agudos, unos; otros, realizando llamados de atención, que quizá los adultos preparados que les rodean no hayan logrado interpretar o no hayan logrado parar a tiempo. Desde lo social (sus familias) tampoco han tomado cuenta de los sucesos que han ido marcando sus cambios. Los actos violentos o “inadaptados”, como lo atestiguan la cotidianeidad y el dolor que provoca el COMCAR y otras cárceles, que diariamente ven aumentada la cantidad de sus “pacientes” de estos “hospitales” para infanto-juveniles, demuestran que quizá hubiese sido necesario actuar antes. Entonces ¿qué ocurre con los actores sociales? ¿con el control, con el acompañamiento?, ¿dónde están puestos los cuidados?, ¿quién cuida a quién?, ¿Cuándo hay que actuar?

miércoles, 5 de agosto de 2009

España: Muchos presos para tan pocos delitos



Fuente: El País
PERE RÍOS 05/08/2009

España tiene la tasa de encarcelamiento más alta de Europa y una de las más bajas de criminalidad - Crecen las voces que abogan por suavizar el Código Penal y favorecer la redención de las penas

El extendido tópico de que en España los presos entran por una puerta y salen por otra ni es cierto ni se sustenta en ninguna cifra oficial. Es el país de la UE con la tasa de encarcelamiento más alta y, por el contrario, de los que tienen menor índice de criminalidad: 20 puntos por debajo de la media.

El extendido tópico de que en España los presos entran por una puerta y salen por otra ni es cierto ni se sustenta en ninguna cifra oficial. Es el país de la UE con la tasa de encarcelamiento más alta y, por el contrario, de los que tienen menor índice de criminalidad: 20 puntos por debajo de la media.

Varias razones explican esta paradoja: la dureza de las penas para los delitos habituales -robo y tráfico de drogas-; el continuo endurecimiento del Código Penal y la incorporación de nuevos delitos; la imposibilidad de redimir condena y la cicatería del Estado para conceder la libertad condicional.

"Las prisiones españolas están llenas de pobres, enfermos y drogadictos. Suman más del 70%. La cárcel se está convirtiendo en el único recurso asistencial y esa no es su función". Mercedes Gallizo, secretaria general de Instituciones Penitenciarias lleva años recordando la función resocializadora que debería tener la cárcel, pero admite que ese principio constitucional está cada día más lejano.

El Código Penal de 1995 originó un aumento de la población penitenciaria que llena a un ritmo acelerado las nuevas cárceles. Hace tres años había 63.800 presos. Ahora son 76.485. La tasa de encarcelamiento se sitúa en España en 166 reclusos por 100.000 habitantes, por delante de Gran Bretaña (153) -que siempre había encabezado la lista- Portugal (104), Francia (96) e Italia (92). Sin embargo, la tasa de criminalidad (infracciones penales por cada mil habitantes), es una de las más bajas de los Quince. La relación del año 2008 la encabeza Suecia (120,4), seguida de Reino Unido (101,6). En España es de 47,6, por delante solo de Grecia (41,2), Portugal (37,2) e Irlanda (25,2).

"Hace ya muchos años que se constata que la tasa de encarcelamiento no guarda relación con la criminalidad, sino con la política penal. Lo que ocurre en España no es que los jueces metan a más gente en la cárcel, sino que pasan mucho tiempo", dice José Luis Díez Ripollés, catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Málaga y director del Instituto Andaluz de Criminología.

El delito principal que han cometido más del 40% de los penados (22.416 reclusos) fue contra el patrimonio y el orden socioeconómico, según los define el Código Penal. En lenguaje más inteligible: robos, tirones y atracos.

"Depende de cómo sea el tirón se puede castigar hasta con cinco años. ¿Debe ir a la cárcel esa persona si ha delinquido por primera vez?", se pregunta Eduardo Navarro, magistrado de la Sección Sexta de la Audiencia de Barcelona, con 20 años de experiencia, 17 de ellos en juzgados de instrucción. "La sociedad no entiende que no sea así. Los incidentes que he tenido como juez han sido por no enviar a alguien a la cárcel", afirma.

Díez Ripollés ratifica que algunas penas son desproporcionadas. "No es razonable que un delito urbanístico se castigue con un máximo de dos años de cárcel, lo mismo que un hurto agravado, porque al final siempre acaban en la cárcel los mismos". Es el inicio de una tela de araña en la que queda atrapado el preso y que él ayuda a tejer en muchas ocasiones, pues los índices de reincidencia se sitúan entre el 40% y el 70%.

El perfil del recluso español apenas ha variado con los años. Es un hombre, de 30 a 40 años y condenado por robo o tráfico de drogas. Las reclusas suponen el 8% del total de la población. La mayoría están condenadas por tráfico de drogas (48,4%).

El llamado Código Penal de la democracia de 1995 que impulsó el ex ministro de Justicia Juan Alberto Belloch eliminó la redención de pena por trabajo o estudio y estableció el cumplimiento íntegro. Eso significa que la mayoría de las condenas se pagan "a pulso", en lenguaje carcelario, y que se aplica en muy pocas ocasiones la secuencia lógica en la vida penitenciaria: prisión preventiva, segundo grado, permisos, tercer grado, libertad condicional y libertad definitiva.

Siete de cada diez penados están en segundo grado, y así pasan la mayor parte de su estancia entre rejas, sin lograr permisos. Solo el 15,1% cumple condena en régimen abierto, y los que logran la libertad condicional suponen el 11%. "Es totalmente innecesario estar tanto tiempo en la cárcel. El cumplimiento íntegro no es bueno desde ningún punto de vista porque aumenta la reincidencia", sostiene José Cid, profesor de Derecho Penal de la Universidad de Barcelona, que ha analizado el fenómeno en el libro El incremento de la población reclusa en España entre 1996 y 2006.

El abogado madrileño José Luis Galán lleva en la profesión más de 35 años y sigue en el turno de oficio. Tiene claro que la situación se hace cada más vez insostenible y que urge un cambio legislativo en sentido contrario al incremento punitivo de los últimos años. "Lo que no se puede hacer es buscar el aplauso fácil. No siempre se legisla para sacar votos, porque, si no, no habría impuestos. Hay que cambiar las normas que se aplican para que la cárcel sea el último recurso, no el primero y único", asegura. A renglón seguido reprocha al PSOE la aplicación de una política punitiva que, de manera sustancial, coincide con la del PP. "La izquierda se ha abonado a la chita callando a esa política represora. Cuando no se ha puesto al frente de la procesión, ha ido detrás con el capirote y gran mansedumbre".

Galán también cuestiona que algunas conductas estén tipificadas como delito. "Diga lo que diga el Tribunal Constitucional, es disparatado que las amenazas del marido a la esposa sean delito. Y con la última reforma sobre seguridad del tráfico se han pasado". Ahora hay en España 3.721 presos penados cuyo delito principal es de violencia doméstica, desde un asesinato -una minoría-, a lesiones o amenazas. También hay 816 reclusos por delitos al frente del volante.

"La delincuencia patrimonial de escasa importancia no es razonable que se castigue con penas que comportan la entrada en prisión", dice Díez Ripollés. Con tres matices: que sean delitos graves, que los cometan reincidentes o altos sectores de la sociedad. "A esos solo se los puede intimidar con la cárcel", afirma el jurista. Y es que los delincuentes de cuello blanco que acaban entre rejas son una excepción. Casi nadie discute el efecto ejemplarizante que eso causa en la sociedad, aunque tarden en entrar porque pagan mejores abogados y agotan todos los recursos, muchas veces con el beneplácito de los tribunales.

"El Código Penal es duro con el débil y débil con el duro", asegura Díez Ripollés. "Los tribunales tienden a ser más comprensivos con determinados delitos porque la ley es interpretable", opina la abogada barcelonesa Lidia Lajara, con 16 años de experiencia como penalista. "Hay muchos tipos de jueces y sería injusto no reconocer que muchos creen en la rehabilitación y apuestan por ella", dice José Cid. Lo que ocurre es que las administraciones no les ofrecen la posibilidad de imponer medidas alternativas. "Hay que decir que los jueces de Cataluña somos unos afortunados y que sí podemos imponer penas al margen de la cárcel de las que en otras comunidades no han oído ni hablar", dice el juez Navarro.

"Otra política criminal es posible", afirma el catedrático Díez Ripollés, y las penas alternativas para delitos menores son un ejemplo. Ayudarían a descongestionar las prisiones y reducirían el gasto público. Una medida así cuesta 3,05 euros diarios, y el coste de un preso es de 78,29 euros al día, según un estudio de la Generalitat catalana, la única comunidad con competencias en prisiones.

"No se puede dejar de castigar al delincuente, pero sin tanta dureza y aplicando las políticas que ya han dado resultados en otros países", dice Díez Ripollés. Como en Finlandia, recuerda, que a principio de los ochenta tenía una de las tasas de encarcelamiento más altas de Europa y ahora está a la cola.

La droga y 'los BBC'
Un grupo de presos que cumplía condena en Madrid por tráfico de drogas fue conocido durante muchos años como los BBC: procedían de Bogotá, habían aterrizado en Barajas y acabaron en la cárcel de Carabanchel. En las prisiones españolas hay ahora 15.868 penados con el vigente Código Penal por delitos contra la salud pública, que representan el 27,8% del total. Quedan otros 200 con el código derogado hace 13 años, lo que da idea de la dureza de las penas por esos delitos.

"No puede ser que se condene igual a quien se le pilla con 800 gramos de cocaína que al que se le coge con varios kilos. Y, además, éste saldrá antes porque tiene mejores abogados", advierte el juez Eduardo Navarro. "Por esos 800 gramos de cocaína le pueden caer de 9 a 13 años y medio, seguramente más que por un homicidio, que se castiga de 10 a 15 años".

Mercedes Gallizo también constata que "el pequeño traficante casi siempre acaba cumpliendo una pena muy alta". ¿Debería cambiarse el Código Penal? "No me gusta pronunciarme sobre eso. Es el legislador el que debe analizarlo. Lo que hay que tener claro es que la droga lleva a la cárcel y que las penas son muy altas", dice. "Cuando impones una pena así, duele, porque ves que ese mulero se ha jugado una condena muy alta por 3.000 euros, pero la ley dice lo que dice", añade Navarro. "Con el tráfico de drogas existe muy poca consideración de los jueces. Y no solo para condenar, sino para que se aplique un atenuante de drogadicción", razona la abogada Lidia Lajara. "No se tienen en cuenta las circunstancias personales y sociales del que llega con una bola en el estómago jugándose la vida. Es verdad que la ley no permite considerarlo como estado de necesidad, pero tampoco se puede ser ajeno a los motivos que lo han llevado a delinquir", añade.

Hay otros casos. "Está muy bien que cerremos los psiquiátricos, pero no los hemos sustituido por nada", dice Gallizo. Y eso que el 25% de la población reclusa padece algún tipo de trastorno mental.

Y después están los extranjeros, que son el 37% de los presos. Como no tienen domicilio conocido es más fácil que acaben en prisión preventiva y más difícil que logren un permiso. Muchos son expulsados cuando salen de la cárcel y por haber delinquido una sola vez.

lunes, 27 de julio de 2009

ESPAÑA: Bestezuelas: qué hacer con los niños criminales

www.abc.es

ALFONSO ARMADA 26-7-2009 05:59:01

Están los hechos, luego vienen las interpretaciones. El 17 de abril, un niño de ocho años fue violado en Motril por otro de 15 mientras su pandilla grababa la agresión en vídeo. El 2 de julio, cinco menores y un adulto violan en Baena a una niña de 13 años a plena luz del día en una piscina pública. El pasado domingo, otra niña de la misma edad es violada en Isla Cristina por siete menores. Los tres hechos ocurrieron en Andalucía y tanto las víctimas como la mayoría de los victimarios eran menores de edad.
El carácter espeluznante de los casos retrotrae a episodios especialmente turbadores, como el de Sandra Palo, la joven que en 2003 fue violada, atropellada y quemada en Getafe por tres menores y un chico de 18 años, o el todavía más inquietante de los británicos Jon Venables y Robert Thompson, que cuando tenían diez años, en 1993, mataron a James Bulger, de dos años, y que fueron puestos en libertad tras haber cumplido ocho años y cuatro meses de internamiento. La alarma y el estupor han vuelto a suscitar un intenso debate sobre la condición «inimputable» de los menores de 14 años en el ordenamiento jurídico español, la idoneidad de la Ley del Menor y las fallas en la educación, en un sistema que parece quedar desnudo y a contraluz cuando ocurren hechos que obligar a buscar palabras que expliquen el espanto.
¿Es preciso rebajar le edad penal para castigar y evitar este tipo de comportamientos? «Si lo que queremos evitar es la comisión de hechos delictivos, lo fundamental es investigar las causas de la delincuencia», dice Octavio García Pérez, profesor titular de Derecho penal de la Universidad de Málaga y autor de libros como «La delincuencia juvenil ante los juzgados de menores» y «Legislación penal del menor». García Pérez cree que a partir de ahí «sería posible actuar sobre las circunstancias que llevan a cometer delitos» y evitarlos: «Cuando nos planteamos rebajar la edad para castigar a edades más tempranas, no nos movemos en esta dirección, pues simplemente sancionamos al que ha cometido un delito, pero ni sabemos por qué lo ha hecho ni hacemos nada para que otros no lo hagan. Castigando al que ya ha cometido un delito no vamos a evitar que se sigan cometiendo delitos porque no estamos combatiendo sus causas. En este sentido, los que abogan por rebajar la edad penal con frecuencia lo justifican en que hay menores con problemas de riesgo social que no están siendo atendidos por las entidades de protección y ante la inacción de éstas, sería necesario que actuara la justicia penal. Sin embargo, si el problema radica en que las entidades de protección no están actuando donde deben, lo que hay que hacer es mejorar su actuación».
Patuca Fernandez Vicens, abogada de la Coordinadora de Barrios de Madrid, y Javier Baeza, sacerdote y educador en la parroquia San Carlos Borromeo, niegan que comportamientos como los de Baena e Isla Cristina queden a menudo impunes: «No es cierto. Las estadísticas del Consejo General del Poder Judicial no denotan un incremento de los delitos cometidos por menores de edad. Sin embargo, desde el año 2001 se han incrementado exponencialmente las plazas en centros cerrados y semiabiertos. En Madrid en el año 2000 había 3 centros de reforma con unas 45 plazas, en la actualidad hay 15 prisiones de niños en Madrid. Se castiga y se interna a los niños que cometen delitos, bajo un reglamento homólogo al reglamento penitenciario de adultos, pero sin las garantías jurídicas aplicables a estos "porque son menores". Cuando vamos a ver a menores en cárceles de niños no hay ninguna diferencia en la estructura con las cárceles de adultos. No podemos obviar que las personas nos construimos en contextos determinados. ¿Qué contexto es una cárcel para construir o re-construir vidas que comienzan?».
«Sacar a los menores del ámbito del derecho penal ha sido una conquista histórica de la civilización», piensa Luis Carlos Nieto, juez de menores en Ávila. A la pregunta de si se debería rebajar la edad de los menores para ser juzgados, el juez cree que «evitar que la sanción penal se instale en personas que están en un periodo muy temprano de su desarrollo evolutivo es la razón de ser de la justicia de menores. Por eso las medidas que se pueden imponer por la jurisdicción de menores deben centrarse en prevenir futuros comportamientos delictivos del menor desde el convencimiento que la reeducación es un factor que puede contribuir a que hechos delictivos no se repitan. El endurecimiento de las leyes puede tener un efecto simbólico en momentos de conmoción social, pero no tiene relación con una disminución de los delitos. De hecho desde la publicación de la ley todas las reformas, sin excepción, han ido introduciendo en la justicia de menores parámetros del derecho penal de adultos mientras que las estadísticas sobre delitos cometidos por menores permanecen sin variación significativa. Desgraciadamente en el análisis de la delincuencia de menores no siempre prima el rigor basado en datos empíricos para dar respuesta a problemas reales, sino que existe una tendencia a legislar simbólicamente».
«Si nos planteáramos responsabilizar mayormente al menor, ello debería comportar sin ninguna duda ni vacilación también una creciente responsabilidad del entorno social, inmediato (y no tanto), hasta sobrepasar incluso, según casos y circunstancias, el límite de la "penabilidad", de la posible imputabilidad penal». Son palabras de Joan Badía, psicólogo clínico que trabaja en el hospital San Juan de Dios de Barcelona. Y sigue preguntándose: «¿Qué hacían esos menores a esas horas, en qué circunstancias las familias sabían o miraban para otro lado prefiriendo ignorar, no ya tan sólo hechos de la mayor gravedad cual claros crímenes, sino las vivencias, inquietudes y cuitas de sus allegados? De parte de las familias (todas: clásica, monoparental, desestructurada...) toman cada vez mayor relevancia figuras "menores" del maltrato: no por activo, sino por negligencia, desatención, desasimiento, abandono. El legislador, en su momento, debería incorporar medidas claras y eficaces de protección a las familias con prole, con la finalidad de que éstas puedan seguir siendo agentes relevantes de la educación de sus hijos».
Luis Carlos Nieto es contrario a reformar la ley del menor, y menos «en un momento en el que se han producido hechos de especial gravedad y de fuerte repercusión mediática. La valoración y crítica de la ley debe hacerse desde una reflexión serena y profunda que no se puede dar en estos momentos».
Saco de boxeo
¿Hay una quiebra de valores y tabúes? «No creo que se pueda hablar de una quiebra de valores», estima Octavio García Pérz. «Lo que sucede es que a veces a ciertos menores no les llegan los valores porque las instancias que se ocupan de su transmisión no cumplen con su papel. En efecto, hay menores que no tienen familia o si la tienen, ésta no cumple adecuadamente su papel, no van a la escuela y, en consecuencia, no aprenden valores».
Patuca Fernández Vicens y Javier Baeza encienden otra alarma: «Los niños son el saco de boxeo de nuestra sociedad. Los que más sufren los problemas que afectan a la sociedad española: la pobreza se ha incrementado especialmente en los niños de entre 0 y 16 años, la violencia y agresividad de nuestra sociedad, la falta de referentes en la vida pública que sean ejemplo para nuestros chicos, el sistema educativo sometido a los intereses políticos: todo eso hace que nuestros chavales y chavalas sufran y reproduzcan nuestros males. El mundo del menor es la caja de resonancia de los desastres de los adultos. Cuando una sociedad "teme" a los menores, es que está gravemente enferma».

NICARAGUA: 90 enfermos mentales están en las prisiones

El Nuevo Diario

NO CUENTAN CON ATENCIÓN PROFESIONAL, ASEGURA PROCURADORA DE CÁRCELES


* La mayor parte presenta esa condición por el consumo de drogas, igual que los jóvenes del Hospital Siquiátrico de Managua * Los siete mil internos comparten galerones con discapacitados, y tener sólo a uno de ellos en una galería común distorsiona todo, dijo María Auxiliadora Urbina * También denuncia que el régimen de convivencia familiar ha servido para que los beneficiarios vuelvan a delinquir con “técnicas refinadas”

Tania Sirias
END - 21:06 - 25/07/2009

La salud mental es un derecho humano que sigue pendiente en los penales del país, declaró la procuradora de Cárceles, María Auxiliadora Urbina, pues los 90 pacientes mentales que se encuentran recluidos, conviven en las celdas con el resto de privados de libertad.

Urbina demandó la presencia de un siquiatra en los sistemas penitenciarios, pues el discapacitado metal también debe ser atendido por un especialista.

“Cada penitenciaría cuenta con un sicólogo y un médico para atender los problemas de gastritis, o cualquier otra enfermedad, pero también es necesario un experto en siquiatría”, dijo la funcionaria.

Además, comentó que la mayoría de enfermos mentales se encuentra en esta condición debido al consumo de sustancias tóxicas. Al igual que en el Hospital Siquiátrico, en los penales la mayor parte de jóvenes diagnosticados con discapacidad mental se relacionan con el consumo de drogas.
Presos conviven con enfermos
La funcionaria reconoció que la crisis económica está afectando al sistema penitenciario, ya que existe un hacinamiento en las celdas, y los enfermos mentales conviven con el resto de presidiarios.

“Los siete mil internos comparten galerones con los 90 discapacitados mentales, y tener un enfermo mental en una galería común distorsiona todo”, expresó la Procuradora de Cárceles.

“Nuestra demanda es que a los privados se les brinde una atención en salud mental. Recordemos que no es fácil estar recluido, y éstos son enfermos mentales crónicos. Por el momento no contamos con siquiatras en los penales y para poder atenderlos son referidos al Hospital Siquiátrico”, reiteró Urbina.

Además, dijo que el Hospital Siquiátrico está impartiendo cursos de actualización médica a los galenos del penal, y que también se está hablando de la creación de un pabellón especial, y de un espacio propio para poder atender a este tipo de paciente, pero son proyectos futuros.
Posgrado a funcionarios del penal
Estas declaraciones las brindó la procuradora de Cárceles, María Auxiliadora Urbina, durante la inauguración del posgrado en “Ciencias Penitenciarias y Derechos Humanos” dirigido a funcionarios del Sistema Penitenciario Nacional.

En este posgrado están participando 57 funcionarios de todos los penales del país, dijo Urbina, con el objetivo de fortalecer el relevo generacional, pues la mayoría tiene de 28 a 30 años de laborar en el sistema.

“Se deben mejorar las condiciones del privado de libertad, y eso pasa por educar al funcionario”, afirmó Urbina. Además, lamentó que muchos de los privados de libertad cuando cumplen con sus condenas o salen bajo el régimen de convivencia familiar, vuelvan a delinquir y regresan a los penales.

“Esto se debe a que no se les brinda una educación y no se les prepara para una reinserción social y laboral”, señaló la Procuradora.

Agregó que “muchas veces lo penales se convierten en escuelas para refinar las actividades delictivas. Si no le damos herramientas al individuo para que se vaya con una mejor condición, va a regresar. Igual pasa si es un enfermo mental, va a regresar. Nicaragua es un país enfermo, empobrecido que necesita educación y oportunidades”.

jueves, 28 de mayo de 2009

"Abrir las cárceles a muchos ojos"

El País de Uruguay
10-05-2009


Criminólogo inglés. Contra el romanticismo de izquierda: "Delincuentes son unos parásitos"

El criminólogo Roger Matthews recomienda abrir las cárceles a diferentes entidades; que haya "más ojos viendo lo que sucede". Cuestiona cualquier romanticismo: "Los delincuentes son parásitos y perjudican principalmente a los pobres", dice.

Matthews es inglés, experto en cárceles, punitividad y prostitución. Llegó a Montevideo invitado por la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República, y es uno de los referentes de la criminología europea actual. Asesoró al gobierno británico y cooperó en la reforma penal en China.

En Uruguay, aunque no tiene concertada una reunión con autoridades del gobierno, dijo que está dispuesto a aconsejar al Ministerio del Interior sobre políticas para la delincuencia. La próxima semana estará en Argentina, donde se entrevistará con jerarcas estatales por el tema del crimen en ese país.

Transparencia. Consultado sobre el problema carcelario uruguayo, Matthews afirmó que el caso de China es un buen ejemplo de cómo lidiar con él. "Allí se abrió el acceso a varios agentes a las cárceles. Cuanto más cantidad de diferentes agentes se tienen entrando en una cárcel -como servicios de educación, tratamientos de drogas y otras actividades-, la cárcel se vuelve más transparente, y se reducen los niveles de abuso", afirmó. "Hay más ojos que ven lo que sucede".

Para Matthews "uno de los indicadores de calidad de una prisión es la cantidad de agencias que entran y la cantidad de presos que salen, a hacer actividades de capacitación o tratamiento de drogas, por ejemplo".

Considera que la prisión, en vez de ser una especie de núcleo cerrado de contención, se convierte en un centro de movimiento e interacción, de gente entrando y saliendo. "Así se generan una suerte de agujeros en la caja, que permiten que entre el aire y circule". Afirma que para esto no se requiere demasiado dinero: "Es más bien de pensar constructivamente".

Para Matthews, al problema con las cárceles se lo tiene que atacar de varios lados y no hay una sola respuesta.

"Hay que mirar la situación de las cárceles, los niveles de violencia, la relación entre los presos y los guardias, en suma, la dinámica de las cárceles". El construir nuevas prisiones mejor equipadas, "soluciona parte del problema, pero sería reducirlo al tema de vivienda", dijo.

Por otra parte, también sugiere instalar un sistema de monitoreo independiente de las cárceles, "pero con dientes", afirmó. "Un control que tenga poder, que esté respaldado por la autoridad estatal".

A su juicio en Uruguay no se necesitarían más de 12 inspectores recorriendo las cárceles constantemente. "Y lo más importante: deben llegar sin aviso previo", indicó.

Aunque desconoce el reciente informe de las cárceles uruguayas del relator de la ONU sobre la Tortura, Manfred Nowak, que habla de sus pésimas condiciones, Matthews afirmó que una situación así no puede continuar.

Reciclaje. Con respecto a las penas alternativas, Matthews es cauto. "Suenan mucho mejor de lo que en realidad son", dijo. "En muchos países europeos, una medida alternativa es dar amnistías al final de las sentencias", indicó. "Si estas personas no cumplen al pie de la letra las disposiciones de la libertad condicional, se reciclan nuevamente al sistema carcelario, y por más tiempo del que les quedaba por cumplir", dijo.

En Estados Unidos, un tercio de quienes entran a las prisiones son gente que violó al libertad condiciona, señaló. "La experiencia en otros países es que, de hecho, la gente a la que se le aplican penas alternativas nunca debería haber estado condenada en primer lugar", estimó. "Lo que terminan haciendo es ensanchar la red, se terminan pescando a peces pequeños que nunca tendrían que haber entrado", comentó.

Privadas. Para Matthews, en Europa la privatización de las cárceles tuvo causas menos loables que la mejora de la calidad del servicio. "Los motivos que se adujeron para privatizar las cárceles fueron tener mejores condiciones, mejor administración y ahorrar dinero. Todo esto es basura", aseguró. "En realidad, el motivo fue que el Estado trata de cargar responsabilidades a otros. En el Reino Unido esto se aplicó para quebrar la fuerza de los gremios del personal de las cárceles, porque tienen mucha fuerza. También fue un tema de costo: pero no es que fueran más baratas, sino que se posponía el momento de pago", afirmó.

Realismo de izquierda. Matthews es una de las principales figuras en el Reino Unido de la corriente de criminología llamada "realismo de izquierda", que surge en reacción al "idealismo de izquierda" y su incapacidad de resolver los problemas de la delincuencia.

"Los criminólogos debemos ayudar a los políticos para hacer una diferencia, ir más allá de la crítica y presentar soluciones", sostiene. "La mayor parte de los criminólogos en Europa son solamente críticos, negativos. Nosotros tratamos de combinar la crítica con propuestas sobre lo que se puede hacer", afirmó.

Incluso señala que "algunos piensan que el crimen tiene una propiedad de redistribución social, de los ricos a los pobres", lo que califica de "noción romántica muy común en la criminología de izquierda".

Y la realidad "es que los pobres se roban entre sí, y los pobres honestos son los más vulnerables", señala.

"Los delincuentes son predominantemente parasitarios, mezquinos, y hacen la vida de los pobres aún peor de lo que ya es", describe Matthews.

Su próximo libro será, precisamente, una crítica a los criminólogos que se limitan a criticar la situación, pero no proponen políticas concretas.

Aislar y tratar a los jóvenes adictos
En cuanto a uno de los mayores problemas de la delincuencia en Uruguay, asociado a jóvenes carenciados adictos a la pasta base, Matthews afirmó que "el gobierno debe afrontar este problema tan seriamente como si se tratara de una epidemia de gripe porcina".

Considera que hay que aislar a los afectados, tratarlos y detener la contaminación. "Si yo fuera el ministro del Interior, tomaría una combinación de medidas para atacar este problema", afirmó.

Además, apuntó que cuanto más se conozca de la realidad de estos jóvenes, más se puede controlar el problema. "Cuando la gente me pregunta qué hay que hacer con el crimen yo respondo, ¿cuál crimen? Hay que saber cuál es, dónde sucede, quién es el criminal y quién la víctima", afirmó Matthews.

Para el experto, la drogadicción de los jóvenes, "es el peor tipo de problema social. Es un problema que no se puede minimizar, no se le puede dar la espalda", afirmó.

Con respecto a la opción de bajar la edad de imputabilidad a los infractores, para Matthews no es una opción acertada, porque internar a jóvenes de 15 años con presos mayores podría derivar en abusos a los menores. "En el Reino Unido, si un adolescente comete un crimen terrible, hay otros mecanismos para lidiar con él, hay instituciones de alta seguridad especiales para jóvenes", afirmó.

En cuanto a políticas para la delincuencia juvenil, citó el caso de los planes para la prostitución juvenil en el Reino Unido. Allí se redujo la cantidad de jóvenes en la prostitución de 5.000 en 1990 a 50 en 2000. El plan consistió en modificar el trato con los menores. Antes se los arrestaba o multaba, pero en los `90 se hizo una campaña para considerarlos como víctimas, y en lugar de arrestarlos ingresaban en instituciones sociales. Hoy en el Reino Unido, los menores en la prostitución son en mayoría inmigrantes.

Experto en crímenes y cárceles
Roger Matthews es profesor de criminología en la London South Bank University. Durante los últimos 35 años ha realizado estudios con respecto al crimen, a las cárceles y a la seguridad comunitaria, y ha editado una quincena de libros en torno a estos temas. Su última publicación, titulada "Prostitution, Politics and Policy", de 2008, deriva de un extenso estudio sobre la prostitución en el Reino Unido. Es uno de los principales exponentes de la corriente de criminología inglesa llamada "realismo de izquierda", que se opone a la inoperancia del "idealismo de izquierda", tanto como a las políticas represivas de la derecha. En la Facultad de Ciencias Sociales de la UdelaR dictó un seminario sobre "Desviación y Control Social".

miércoles, 27 de mayo de 2009

Honduras: Mujeres de reos defienden derecho a dormir con ellos

Tiempo - Tegucigalpa
Lunes, 25 de Mayo de 2009 21:40

Ante la amenaza de suprimirles las visitas conyugales a la Penitenciaría Nacional (PN) y arrebatarles el amor de sus maridos, un grupo de esposas de privados de libertad pidió ayer al presidente José Manuel Zelaya Rosales, frente a la Casa de Gobierno, conjurar las intenciones de las autoridades de ese reclusorio, localizada en Támara, Francisco Morazán.

Hace unas semanas familiares y amigos de los presos podían visitar la cárcel los martes y miércoles de cada semana; y las esposas podían quedarse los sábados y domingos.

A raíz de varios hechos sangrientos en la PN, las autoridades cancelaron el martes como día de visita y amenazan reducir a un día las visitas conyugales.

“Nosotros aceptamos que hayan quitado un día de visita, pero ahora quieren quitar las visitas conyugales y no estamos de acuerdo, porque sería un duro golpe para nuestros maridos”, expresó Unides Avila mostrando una pancarta como signo de protesta.

NO HAY REHABILITACION
Las mujeres en tono muy indignado comentaron que sus parejas no tienen un programa de rehabilitación y los reos buscan mejorar su conducta por su propia cuenta.

Indicaron que muchos de ellos dependen anímicamente de la visita de sus parejas y por eso consideran que no es justo que los castiguen con esa medida.

También se quejaron porque últimamente han limitado el ingreso al reclusorio de algunos alimentos, entre ellos varias frutas que los internos utilizan para producir bebidas alcohólicas, pero no todos, expresaron las mujeres.

Avila expresó que en la Penitenciaría les han dicho que la orden es del presidente José Manuel Zelaya Rosales, pero ellas saben que quien está tomando represalias es el director de Centros Penales, Alan Nájera.

“El (Nájera) ha dicho delante de todas las mujeres que vamos de visita “que se maten todos esos perros, porque entre menos hay es mejor para mí”, aseguró.

Las mujeres también pidieron que les permitan ingresar alimentos los días que quieran, porque en la cárcel no hay una alimentación adecuada y por eso sus maridos muchas veces soportan hambre.

domingo, 24 de mayo de 2009

Rehabilitación desde la cárcel

Costa Rica, Viernes 8 de mayo de 2009

La Nación - EDITORIAL

Rehabilitación desde la cárcel

Una sociedad que castiga y no rehabilita se condena a perpetuar el círculo de la violencia
El programa “Modelo de oportunidades” es una esperanzadora iniciativa de rehabilitación

Recientes reportajes de este diario sobre las condiciones de detención en las cárceles del país revelan el inaceptable estado de abandono y deterioro en que se encuentran muchos de estos centros penitenciarios. Por otro lado, dan a conocer una esperanzadora iniciativa, impulsada desde el Ministerio de Justicia, que apunta a encaminar a la institución carcelaria hacia un objetivo fundamental en un Estado de derecho: la rehabilitación de los reos para su eventual reinserción en la sociedad.

En efecto, cuando las instituciones del Estado no ofrecen los medios que permiten la reinserción social de los presos, se contribuye a crear el caldo de cultivo para que reincidan en su conducta criminal al salir de la cárcel. Una sociedad que se limita a castigar y reprimir, sin rehabilitar, estará irremediablemente condenada a perpetuar el círculo de la violencia.

Los problemas en varios centros penitenciarios del país son graves y merecen la urgente atención de las autoridades. Entre ellos, cabe citar las condiciones insalubres en La Reforma, donde la Sección Mediana Cerrada no contaba hace unos meses con un sistema de letrinas y de cañería conforme a las mínimas normas de higiene. En la Unidad de Admisión de San José (San Sebastián), como se dio a conocer tras un operativo policial, la posesión de armas blancas, el tráfico de drogas y las estafas por medio de Internet son moneda corriente.

Por otro lado, en el Centro Penitenciario para el Adulto Joven no se dispone de un dispensario médico ni de comedor, y la presencia de pandillas es motivo de frecuentes estallidos de violencia. Al no poder cumplir con su misión rehabilitadora, dichas instituciones se convierten, según la expresión de la ministra de Justicia, Viviana Martín, en un verdadero “semillero de delincuencia”.

En vista de lo anterior, es bienvenida la próxima apertura del “Modelo de oportunidades”, un nuevo programa de rehabilitación impulsado por el Ministerio de Justicia, en este último centro. El programa combina tres medios de indudable valor para la rehabilitación social del preso: la posibilidad de estudiar, el aprendizaje de un oficio, y la oportunidad de ver mejoradas sus condiciones de detención. Esta última medida está sujeta a la condición de que los detenidos se comprometan a respetar un reglamento de buena conducta, consistente en no consumir ningún tipo de estupefaciente, no tener ninguna riña, respetar a sus compañeros y al personal, y que la totalidad del grupo de reos inscritos en el programa estudie.

Sin duda, este dispositivo es un paso esencial para la rehabilitación, por cuanto crea condiciones para que el detenido interiorice el carácter coercitivo de la norma, al responsabilizarlo sobre su propia conducta. Aunque sea todavía temprano para concluir en el éxito del programa, los resultados de este último método, que hasta ahora se han podido observar, no son desdeñables. Desde su puesta en práctica, en diciembre, en la cárcel de Liberia no se han reportado problemas de violencia. Posteriormente, entre febrero y abril del 2009, el programa se ha aplicado en el Centro Penal de Pococí, en el Centro Penal de San Sebastián y en el Centro Penal de Pérez Zeledón.

Asimismo, no se insistirá nunca lo suficiente en la importancia del estudio y del trabajo para la reinserción social de los presos. Por un lado, el estudio es un medio inestimable de superación personal; por otro lado, desde el punto de vista de la sociabilidad, la satisfacción de contribuir con la sociedad, mediante el aprendizaje de un oficio, le permite al individuo tomar conciencia de que la sociedad necesita de él, como él necesita de la sociedad. El testimonio de presidiarios de la cárcel de San Luis, en Heredia, donde se han puesto en práctica proyectos de trabajo agropecuario e industrial, es elocuente: “Me siento una persona importante. Además, me gano el sueldo con el sudor de mi frente. He aprendido, por primera vez, a valorar el trabajo”, expresó uno de ellos.

La responsabilidad del Ministerio de Justicia en la rehabilitación de los presos es ineludible, y nos complace que se estén tomando nuevas medidas en ese sentido. Sin embargo, cabe recalcar la importancia de la participación de las comunidades en el desarrollo de estos proyectos. En Pococí y en Liberia, la contribución mediante donaciones de parte de un medio de comunicación local, Canal 36 de Guápiles, y de la Municipalidad de Nandayure, respectivamente, merece nuestro reconocimiento.